Cuando pensamos en un diagnóstico, debemos cuestionarnos en un para qué hacerlo. Obvio es que para intervenir en una determinada realidad y con ello, visualizar zonas de riesgo para el desarrollo organizacional de un sistema. Implementar un diagnóstico, coadyuva a impulsar una cultura de prevención, evitando con ello, un daño mayor a la organización.
Asimismo, un diagnóstico responde a una necesidad; una necesidad que viene acompañando al sujeto desde su nacimiento y que se acrecenta por las condiciones sociales de producción[1] en donde el sujeto se ve envuelto de manera natural, por cierto en este estadio, ve resuelta su primera necesidad a la que Maslow hace alusión: la fisiológica. Las básicas (comer, vestir…). Más aún, cuando el hombre se ve inmerso en los llamados procesos de producción, establece otro tipo de relaciones entre sus compañeros, Marx lo denomina como las relaciones sociales de producción.[2] En este contexto, cuando las necesidades básicas y las relaciones sociales, económicas no son cubiertas de acuerdo a sus expectativas, aparecen síntomas de disfuncionalidad dentro del sistema. Read the rest of this entry ?




